
Figura 3.1: Principio de base |
El rotor consiste en un disco (1), dos hombros concéntricos (4 y 8) situados a ambos lados del disco y dos álabes fijadas (3 y 7) dispuestas de manera diametralmente opuesta también a ambos lados del disco, y ensambladas al borde de los resaltes, obteniendo una unidad que se balancea durante la rotación. El rotor, fabricado de una sola pieza o realizado a partir de componentes montados, es solidario con un eje apoyado en los cojinetes y alojado en un compartimiento cilíndrico (2) dispuesto en un estator (artículo 9, cuadro 2).
Las válvulas de apoyo (5 y 6) contenidas en el estator, son móviles y se accionan mediante medios mecánicos, hidráulicos, neumáticos o eléctricos, o por una combinación de dichos medios colocados a buena distancia del compartimiento cilíndrico de modo que el volumen de trabajo esté libre de cualquier forma de lubricación y pueda funcionar en seco y a las altas temperaturas. Esto permite la rotación ininterrumpida del rotor; las válvulas de apoyo se colocan muy cerca de los citados resaltes durante la fase de trabajo para generar variaciones de volumen entre los álabes y las válvulas de apoyo, y para generar también entradas en el estator de manera que las álabes puedan pasar de un lado a la otra de las válvulas.
La combinación de las dimensiones de las caras del rotor asociadas a las caras del estator, las dimensiones de las caras de la válvulas de apoyo asociadas a las caras del rotor y del estator, la separación entre las caras del rotor y las caras asociadas del estator, la separación entre las caras de las válvulas de apoyo y las caras del rotor y las caras asociadas del estator y la rugosidad aritmética de todas las superficies asociadas, se definen de modo que generen turbulencias en los llamados juegos permitiendo obtener pérdidas controladas de la presión y para que no haya rozamiento ni necesidad de lubricación en estas localizaciones.
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